martes, 28 de diciembre de 2010

ANTHONY DE MELLO - "El canto del pájaro"


     A raíz de mis visitas al penal de Lurigancho y a través del contacto con la Hna. Ana Marzolo, conocí este libro que tantas luces me ha dado.  Siento que mi visión del mundo, de la religión han cambiado, pero para bien.  Me siento más universal, más cristiano, con una visión distinta y más evangélica de las cosas.  Veo a Jesús de Nazaret como el Dios-Hombre que se ha acercado a nosotros y a compartido nuestra realidad.  Me siento parte de una Iglesia más comprometida y acogedora de todo ser humano.
        Yo recomiendo que lean este libro y de ser posible todos los que escribió el buen Padre Anthony de Mello.
        Lamentablemente sus escritos han sido observados por Roma (por la sagrada congregación para la doctrina de la fe) pues consideran que en ellos hay elementos poco ortodoxos. Esto me recuerda al mismo Jesús que en su época fue observado y criticado por las autoridades religiosas de ese entonces, que obstentaban poder en oposición a la autoridad que irradiaba el Maestro.  Siento que lo que él escribió nos acerca a Dios de un modo más amplio.  Al ser Hindú estuvo influenciado por esa cultura y todas sus expresiones, pero creo que esto no lo descalifica.  Dios lo tenga en su gloria.

En el siguiente link pueden encontrar el libro "el canto del pájaro" en formato word para que puedan bajarlo; es el número 242.


BIOGRAFÍA DE ANTHONY DE MELLO

        Anthony de Mello es un personaje inclasificable -pero que irá encontrando su lugar con el transcurso del tiempo. Nacido en India en 1931, y fallecido en Nuewa York en 1987 -dónde estaba imparetiendo un curso-, se formó como sacerdote jesuita en su India natal para pasar a abrir un centro de orientación pastoral en Lonavla, al mismo tiempo que escribía su primer libro sobre meditación y ejercicios espirituales.
        De mente inquieta y casi revolucionaria, De Mello prosiguió su formación personal interesándose por diversas tradiciones religiosas asiáticas y del Medio Oriente. Captó enseguida que los cuentos y los pequeños relatos -nacidos en la profunda noche de los tiempos, como una forma de transmisión de enseñanzas-, seguían siendo tan válidos y necesarios hoy en día como lo habían sido siempre. Es por ello que muchos de los libros que siguió escribiendo De Mello fueron una recopilación y adaptación de estas enseñanzas de origen sufí y zen, relatos del medio oriente, dichos y hechos que aparecen en las leyendas hindúes y también de las mismas enseñanzas cristianas y judías.
        El común denominador entre todos estos cuentos breves -generalmente de una sola página- es su cualidad paradójica. Con ello, Toni pretendía ofrecer un revulsivo a las personas que sentían un interés en la espiritualidad, pero que tenían las mentes adormecidas; consciente del embotamiento que había producido en el cristianismo occidental décadas de formalismo moral y doctrinal, sabía que para que la fuente de los prodigios brotara de nuevo hacía falta remover los rescoldos del fondo del pozo. Y este es el efecto que producen sus narraciones: una confusión paradójica que apunta a un despertar.
   Tarde o temprano estas enseñanzas tradicionales -y revolucionarias- encontraron sus detractores, que acusaron a De Mello de olvidar el aspecto formal de la religión cristiana para lanzarse a una exploración sin límites que diluía las enseñanzas de unas y otras religiones. Algo de cierto habrá en ello, pues algunos cuentos apuntan a un lugar que va más allá de la doctrina: abren un espacio al misticismo, en el que encuentran su fuente diversas tradiciones espirituales. Aun así, y quizás por este motivo, la aceptación popular de sus libros ha sido más que fenomenal: han sido traducidos a más de 40 idiomas de todo el mundo, y muchas personas -cristianas o agnósticas-, han reconocido que Anthony de Mello tendió un puente espiritual entre oriente y occidente -un puente que tiene circulación en ambos sentidos.


        Les agregó también unos video que espero tengan la paciencia de ver pues son fantásticos.










        Como dice el buen padre Anthony "Despertemos", en esto consiste la felicidad, en tener conciencia de la presencia de Dios en nuestro interior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario