miércoles, 21 de septiembre de 2011

DISCIPLINA RESTAURATIVA - VAYAN USTEDES TAMBIÉN A TRABAJAR A MI VIÑA



         En el Evangelio de Mateo 20, 1-16 leemos:
         "En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido. Ellos fueron. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar? Le respondieron: Nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a mi viña. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno. Él replicó a uno de ellos: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos."
         Quisiera centrarme en los últimos trabajadores y aplicar la reflexión a la realidad educativa en la que me toca desempeñarme.
         Faltaba una hora para el término de la jornada y aún así El dueño de la viña (Jesús) fue a buscar más trabajadores.  Increíblemente los encontró, pero la actitud del dueño fue muy objetiva.  Los interroga, los cuestiona, los interpela: ¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?.  El dueño no asume una actitud de "compasión" que podría entenderse como falsa, muy por el contrario, quiere hacerlos reaccionar.  Los "trabajadores" se entienden como víctimas, como los pobrecillos; sus mismas palabras los delatan: Nadie nos ha contratado; se han creído el hecho de que nadie los quiere, de que son innecesarios; les han "educado" mal en el hogar y en el colegio.  El dueño no se deja engañar, no se mal compadece de ellos, no les dice "pobrecitos", "Ustedes son buenitos", "tiene problemas, nadie los comprende", nada de eso; muy por el contrario es contundente, objetivo y concreto, les dice: "Id también vosotros a mi viña", vale decir, vayan a trabajar, a demostrar que ustedes son valiosos, que pueden ser útiles.
         Creo firmemente que la actitud asumida por el dueño de la viña es la actitud que como educadores deberíamos asumir para con aquellos de nuestros educandos que trasgreden las normas dentro y fuera del plantel.  No se trata de asumir una actitud de falsa compasión, de una mal entendida amistad, de un querer ser buenitos.  Todo lo contrario, debemos ser firmes, objetivos, decididos, debemos "hacerlos trabajar", vale decir reparar el daño hecho; se trata de ser para con ellos verdaderos educadores.  Es necesario que entendamos que si no asumimos una actitud semejante a la del dueño de la vid, seremos responsables de los futuros delincuentes de nuestra ya sufrida sociedad.  Si el colegio no asume el rol de complementar o mejorar la educación recibida en el hogar, mal hacemos en llamarnos educadores.
         Ojalá que en nuestra I.E. nos dejemos de falsos paternalismos y maternalismos y nos convirtamos en verdaderos padres y madres de quienes necesitan entender la importancia de respetar las normas y de reparar los daños que se han hecho.

martes, 20 de septiembre de 2011

VOLVIENDO AL BLOGS

He vuelto al Blogs después de dos meses. Han habido dos situaciones que me impidieron escribir fluidamente. Primero el hecho de que tuve dificultad con el acceso al servicio de internet (y claro que sin esta señal es imposible acceder al blogs) y segundo debido a la salud de mi madre que absorbió toda mi dedicación hasta el punto que tuve que dejar diversas actividades (entre ellas el blogs, el mismo que pude seguir escribiendo desde una cabina, por ejemplo, en mis tiempos libres).

Ahora que he vuelto a tener acceso a internet y estando la salud de mi madre más estable (o al menos ya más acostumbrado a su salud que sube y baja) trataré de estar más comunicado para poder compartir las experiencias en las acciones pastorales que el Señor me permite tener.

martes, 5 de julio de 2011

TEMA 01: ¿QUIÉN ERES POR CIERTO?

“¿Quién soy yo?  Bueno, eso depende de dónde me encuentro.  Cuando estoy con mi barrio, soy una rata.  Cuando estoy con las jermas, soy un jugador ciento por ciento.  Cuando estoy en la Iglesia con mi abuelita, soy un joven bueno.  Entonces supongo que puedo decir que soy según donde estoy”

Earl, 18 años.

¿ERES TÚ SOLAMENTE LO QUE DICEN QUE ERES?
            Cuando vamos creciendo, vamos recibiendo constantemente mensajes de quiénes somos nosotros.  Si escuchas a las personas decir que eres un delincuente o un bueno para nada, probablemente empezarás a creerlo.  ¿Pero es eso realmente lo que tú eres?
            “Por un largo tiempo no sabía quién era yo.  Quería que la gente me quisiera y entonces yo hacía lo que pensaba que ellos querían.  Actuaba de diferentes maneras para ser aceptado aunque hiciera cosas que yo sabía que eran malas o plenamente estúpidas.  Siempre era yo el que robaba los cigarros o cervezas si no teníamos plata.  Me metía en un montón de problemas por otras personas y eso me hacía sentir peor acerca de quién era yo.  En este punto de mi vida me sentí como un verdadero idiota.  Me tomó un montón de tiempo darme cuenta de que yo era tan bueno como cualquier persona.  Una vez que descifré eso, dejaron de engañarme tan fácilmente.  Ya no intenté agradar a las personas.  No lo necesitaba porque empecé a interesarme más por mí.  Mientras más conocía mi verdadero yo, más me interesaba por mi mismo y ya no hacía tantas tonterías” (Richard, 19 años)

¿CUÁL ES TU PAPEL?
            No es siempre fácil saber quiénes somos.  Realmente es tu trabajo descifrarlo.  Algunas veces confundimos los roles que asumimos con quienes somos nosotros realmente.  Tal vez tengas la reputación de atleta, de drogo, de parador, de positivo o de mujeriego.  Tal vez hayas estado jugando ese papel, o hayas estado llevando esa máscara por tanto tiempo que sientes como si ese fueras tú realmente.
             Tal vez estés pensando, “¿Cuál papel?  ¿Ese soy yo?” Toma un minuto y piensa bien acerca de esto.  Digamos que un papel o rol es como tú te comportas con otras personas porque quieres encajar en su grupo o porque esa es la manera como tú te has comportado desde que tienes uso de razón.  Tal vez optamos por asumir roles debido a las cosas que pasan en nuestras familias como la violencia o el alcoholismo. 
            Tal vez personifiquemos a un yo falso que es rudo, insensible o cruel para sentirnos protegidos.  Después de un tiempo es fácil para nosotros creer que ese yo falso es quienes somos realmente.
            Algunas personas se identifican con un rol o máscara porque sienten que no hay nada más.  Pero existe un peligro si seguimos viviendo de esa manera.  Si piensas de ti mismo como un pandillero, tú vas a vivir de esa manera.  La violencia, robo y venganza pueden empezar a sentirse como parte de tu naturaleza, pero no lo son.

FASES EMOCIONALES, ¿ES ESTO PARA SIEMPRE?
            “Yo siempre paraba molesto, molesto, molesto, molesto todo el tiempo.  Era un colérico de M… Si me mirabas mal ya estaba encima de ti golpeándote.  Paraba tan colérico que pensaba que no había nada más que eso.  Para mi, estar molesto la mayor parte de mi vida, era ser yo mismo.  Después aprendí que había algo más que mi cólera.  Vi que la cólera era solamente una parte de quien yo realmente era.  Mientras más conectado me sentía a mi verdadero YO, más calmado me sentía.  Tan sólo recordar que yo era superior a mi cólera, me ayudaba a calmarme.  Veía cómo la cólera venía y se iba, pero el verdadero YO siempre estaba ahí”  (Ron, 18 años).
            ¿Eres como Ron?  ¿Te sientes casi todo el tiempo colérico?  ¿Piensas que ese eres realmente tú? o ¿Has estado realmente sintiéndote depresivo o triste al punto que empieza a moldearse tu manera de ver al mundo y de verte a ti mismo?

¿SOY YO MÁS QUE MIS ACCIONES?
            Habría que preguntarnos si es que alguien en el mundo ha nacido como una persona mala, o si las personas que se ven involucradas en acciones terribles como crímenes son seres humanos malos.  La respuesta es NO.  Primero es importante entender la diferencia entre ¿Quién eres tú? Y ¿Qué es lo que haces?  Esto puede ser engañoso porque pareciera que hubiera una interrelación entre ellos. 
            Nos han enseñado a mirar nuestro comportamiento para descifrar quiénes somos: “Yo debo ser un perdedor o un fracasado porque nada de lo que trato de hacer funciona”; “Yo debo de ser una amargada porque grito y carajeo a todo el mundo”  Trata de mantener separadas ambas cosas (conducta – quién eres de verdad)  Ser y hacer son dos cosas diferentes.  No interesa qué tan malo sea lo que has hecho, ese no es quien eres tú realmente.  Vamos a suponer que robaste un celular, ¿Te hizo eso un ladrón?  Absolutamente no, porque dentro de ti hay un poder y una sabiduría que existe no importa lo que pase.  Dentro de ti esta tu verdadero YO.
            Sin embargo hay algo que necesita ser plenamente entendido antes de continuar.  Tú eres responsable por tus acciones.  Si tú dañas o hieres a alguien, es tu decisión.  Tú eres responsable por ese comportamiento.

TUS BONDADES BÁSICAS
            Todos nacemos llenos de bondad.  Cuando somos tratados de una manera adecuada, es decir con amor y respeto, es más fácil que nos mantengamos conectados con nuestros sentimientos básicos; en cambio cuando nos hieren, ignoran y nos faltan el respeto, terminamos haciendo cosas para sobrevivir.
            Hacemos cosas para llamar la atención, obtener ayuda o tener las cosas que queremos.  Algunas de esas cosas que hacemos no son tan agradables.  Puede parecer como si nuestra bondad no estuviera presente, pero en el fondo ella esta ahí.  No importa cuántas veces la hayas fregado, hayas dañado a alguien o te hayan dañado a ti, tu bondad no puede ser borrada, es permanente y real.

EL YO VERDADERO
            Hay algo profundo dentro de ti que es el verdadero “YO”.  Otros nombres para el Yo verdadero son el YO mayor, el YO profundo.  Para entender de qué estamos hablando piensa en la vez en que te sentiste verdaderamente conectado a quien eres tu realmente, a tu YO profundo.  Estamos hablando de algo más cierto y verdadero que cualquiera de las máscaras o emociones que hayas usado o personificado.  Tal vez fue la vez en que te enamoraste, o cuando hiciste algo bueno por alguien, o cuando viste un amanecer.  Cualquiera que haya sido la circunstancia, tuviste un sentido de tu verdadero Yo.

ENFOCANDO EL CENTRO DEL YO INTERIOR
            Tal vez te digas a ti mismo: “nunca me sentí de esa manera” o “nunca me sentí lleno de paz y de poder”.  Eso es porque es más fácil desconectarte de tu YO profundo.  Mediante el enfoque hacia ti mismo vas a estar conectado a un tipo de poder y sabiduría que ningún rol o careta te van a dar alguna vez.  La bondad del YO profundo es permanente.  Debido a que ese centro de tu YO profundo es sabio, paciente, bueno, creativo, amoroso nunca te va a llevar a la dirección equivocada, pero esto siempre y cuando te encuentres receptivo a escucharlo.  No depende de lo que otros piensan.  Es más profundo que eso.  Esta libre del ruido que a veces nosotros escuchamos cuando tomamos decisiones; esta libre del dinero y del consumismo que nosotros vivimos.  Es nuestra verdadera fuente de poder y de control de nuestras vidas.

¿QUÉ ES LO QUE HAY EN EL CENTRO?  ERES TÚ.


               En medio del cuadro anterior se encuentra el YO profundo.  Este es el verdadero “TU” (sabio, amoroso, paciente, creativo, bondadoso, puro).  Eso nunca cambia y no puede ser destruido.  Lo que se encuentra afuera son las emociones, caretas, creencias y herencia cultural con los que nosotros algunas veces nos involucramos; esto no es permanente.  Tal vez uses droga ahora, pero probablemente en un año ya no lo hagas; hoy es posible que te guste intimidar a los demás, pero mañana puedes decidir no hacerlo.

ENCONTRÁNDOTE A TI MISMO EN LA TORMENTA
            Algunas veces nos desubicamos y nos perdemos.  Empezamos a actuar de diferentes maneras para cubrir el verdadero poder y bondad del YO profundo.  Aunque hayamos caído en lo más bajo, el YO profundo permanece tan bueno, puro y honesto como el día que naciste.  Tan sólo tienes que reconectarte con él.
            A continuación mencionamos algunas formas simples para obtener eso:
+          Habla con alguien responsable: Encuentra a alguien con quien puedas exteriorizar tus sentimientos.  Mientras más honesto seas al reconocerlos, más fácil será sentir el poder y la luz del Yo profundo.  Acuérdate de esa conversación o de esa persona cuando necesites sentir del poder del Yo profundo o cuando sientas alguna duda.
+          Haz algo bueno, honesto o justo: Poniendo en práctica los valores de los que esta conformado nuestro Yo profundo, nos ponemos en armonía con quienes somos nosotros realmente.
+          Hacer ejercicios: Algunas veces hacer ejercicios arduamente puede silenciar la mente lo suficiente para que puedas escuchar la voz del YO profundo de nuevo.
+          Meditar: Nos trae de nuevo a la paz interior y al poder del YO profundo.
+          Trata de estar en la naturaleza: No importa donde vivas, casi siempre hay un parque cerca.  Mira los árboles, el cielo, la tierra; siéntelos; respira esa energía.  Recuerda que el poder y la belleza de la naturaleza son tuyos.
+          Busca a Dios: Para muchas personas el orar los conecta con su YO profundo.
+          Tómate un tiempo para repetirte a ti mismo:
            - “No importa lo que pase, la bondad de tu interior no puede ser destruida”
            - “No importa lo que hayas hecho, la bondad de tu Yo profundo es para siempre”

INTRODUCCIÓN: "TÚ Y EL TALLER"

“Comencé a meterme en líos cuando tenía 11 ó 12 años.  Andaba con grupos de chicos mayores en las esquinas vendiendo marihuana y cocaína, y hacía cosas para que me aceptaran mis amigos mayores que yo.  Mi mamá jamás estaba cerca y mi padre no estaba presente en mi vida.  Mi familia no me apoyaba, ni me hacía sentir que yo pertenecía a este mundo.
            Estaba molesto y me sentía herido por la ausencia de mis padres.  Creía que podía escaparme del dolor de no sentirme amado.  Sentía que no les importaba para nada.  Entonces, ¿Por qué debía importarme mi propia vida?
            Actuar de forma negativa y reaccionar a mi ira hiriendo a los demás me hacía sentir poderoso.  Me hacía sentir que nadie podría volver a herirme nunca más.  Sentía que había asumido el control de mi ira; pero no era así.  Quería que alguien me pidiera que me detuviera, pero mis acciones eran ignoradas. Nadie se daba cuenta de ellas, entonces comencé a vivir cada vez más en la calle hasta que me aferré por completo a esa vida.
            Conforme en más líos me metía, peor me sentía.  Mi ira iba creciendo y cada vez me sentía más enojado conmigo mismo por hacer tantas cosas estúpidas una y otra vez”
Jaime, 18 años
 
            Este Taller esta organizado teniendo muy en cuenta a los chicos y chicas que cada día sufren ante la toma de decisiones difíciles, ante sus situaciones familiares y ante la incertidumbre sobre su futuro. 
            Este Taller esta lleno de las voces de adolescentes que tienen las mismas dificultades que podrías tener tú en este momento: drogas, ira, pandillas y dudas sobre lo que tú eres en la realidad.
            Aunque este Taller no tiene todas las respuestas, definitivamente puede ayudarte a descubrir el Poder, la Fortaleza y la Sabiduría que ya existen en tu interior.  Puede ser que tu no las veas, pero no te equivoques,… ahí están.
            Este Taller es para todo aquel que está cansado de meterse en líos o de tomar decisiones que les puede traer como consecuencia la pérdida de su libertad.  Es, también, para todo aquel que desea tener una vida mejor, pero no está seguro de cómo hacerlo. 
            Este Taller te ayudará a descubrir quién eres de verdad y hacia dónde deseas ir.  Ciertamente este Taller puede ser una fuente de poder, pero él mismo está basado en una verdad muy sencilla: SOLAMENTE TÚ TIENES EL PODER DE DECIDIR LO QUE TERMINARÁS HACIENDO O SIENDO.
            Tú eres la verdadera fuente de poder.
            No importa lo que haya sucedido en el pasado; no importa lo que tú creas que te espera en el futuro; no importa lo que alguien te haya dicho respecto al tipo de vida que llevas.  Tu vida está apenas comenzando, aunque tú pienses que has llegado a tu límite.
            Algunas veces los temas de este Taller pueden hacer aflorar en ti sentimientos que te hagan poner incómodo o que te bloqueen.  No dejes que esto te detenga. 
            Si comienzas a sentirte abrumado, díselo a alguien.  Podría ser un adulto en quien confíes.  Siempre hay personas que te pueden ayudar.
            Por encima de todo creemos que cada uno de ustedes tiene mucho que darle al mundo.  Tú eres fuerte, poderoso, amoroso y sabio.  Puede ser que no estés conectado con todas estas cosas en este momento, pero ahí están para ti.  Están esperando para emerger. 
            Es tu decisión tomar esos dones y compartirlos o enterrarlos para siempre.  Solamente tú puedes tomar esta decisión.  Solamente tú tienes ese poder.


lunes, 4 de julio de 2011

TRISTE ACONTECIMIENTO



         El viernes 01 de julio, estando desarrollando una sesión del Taller de Conciencia y Sanación Emocional en el colegio, se acercó la psicóloga Carmen Rojas a comunicarnos que le habían llamado para decirle que tres de nuestros alumnos habían sido detenidos en la comisaría de la Huayrona (San Juan de Lurigancho) por haber acuchillado a un alumno del Labarthe.  No sabemos a ciencia cierta cómo es que han sido los hechos, pero lo real es que los tres alumnos del colegio están implicados y parece que han aceptado su responsabilidad.
         Hoy (lunes 04 de julio) sabemos que los alumnos están en el centro de reclusión de menores de "Maranga" y esto nos tiene consternados pues a pesar de todo son nuestros alumnos y nos apena lo que les pasa.
         A la mamá de uno de esos alumnos le pedimos que se lo lleve cuando sucedió el incidente anterior, pero no lo hizo y me imagino que hoy se debe estar lamentando el no habernos hecho caso.  Ahora su hijo está en "Maranguita" y eso marcará su vida definitivamente.
         Solo espero que esta triste experiencia les sirva a los tres para recapacitar y retomar el control de sus vidas.
         Esto me indica que el Taller se hace más necesario que nunca, pero requiere el apoyo de toda la comunidad educativa, sobre todo el de las autoridades.  Este Taller es un instrumento que le permitirá a los participantes hallar el poder que reside en ellos y que terminará por liberarlos de toda atadura que los tenga alejados de su centro principal, de su Yo profundo que es bueno, sabio, justo, compasivo.

martes, 28 de junio de 2011

¿QUÉ ES UN TALLER DE CONCIENCIA Y SANACIÓN EMOCIONAL?

        
          Creo es que es fundamental responder a esta pregunta.  Primero diré lo que pienso y luego pegaré lo que el mismo Taller dice de sí.
            Un Taller de Conciencia y Sanación Emocional es un espacio para iniciar un proceso de autoconocimiento con el fin de descubrir el poder, la sabiduría, la bondad, la compasión... que existe dentro de cada uno y que están ahí, pero como escondidas, ocultas, en espera de salir y proyectarse.  Es también un espacio para descubrir el por qué es que nos metimos en problemas para luego poder iniciar un proceso de sanación.
            Esto podría decir de mi parte.  Y debo confesar que siento mi limitación a la hora de explicar esto que es tan grande y valioso.
            Ahora paso a pegar (copiar) lo que el mismo Taller dice de sí mismo.

         "Estar curado es estar plenamente íntegro.  Pero, ¿qué significa estar íntegro?...
       Ser íntegro es aceptar todo lo que somos, tanto nuestro lado oscuro, como nuestra luz interior; tanto nuestros yo menores, como nuestro Yo superior. 
       Aceptar todo lo que somos requiere la voluntad de vernos a nosotros mismos honestamente. 
       Frecuentemente no nos damos cuenta de que somos más que nuestros yo menores y esto porque no sabemos ver más allá.  A veces las personas se convencen de que ya saben todo acerca de sí mismas... 
       A veces no miramos hacia adentro porque estamos convencidos de que no nos gustará lo que encontraremos.  Puede ser que pensemos que sólo se encontrarán características negativas o sentimientos de culpabilidad, tristeza, remordimiento, etc.  Nuestro mayor temor es que esto sea todo. 
       La sanación es el proceso de re-establecer nuestra conciencia de la realidad que siempre ha existido, pero de la cual hemos estado separados: de que tenemos un carácter fundamental de bondad, sabiduría y poder.  La curación es recordar lo que ha sido nuestra esencia desde el principio. 
       Se necesita valor para curarse porque esto requiere que reconozcamos y aceptemos lo que somos y que tal vez antes rechazábamos... Aceptar esta realidad es la etapa más difícil de la curación sobre todo para quienes tienen conductas de alto riesgo, pues los prejuicios sociales, la historia personal y la inseguridad, arraigados por años de engaño, conspiran para ocultar tal posibilidad a su consciencia.... 
       Según nos vamos curando, nos vamos dando cuenta de que la vida es mucho más de lo que sólo se ve con los ojos del yo menor.
       Hasta que no nos curemos conscientemente, permanecerá cortado el vínculo con nuestra naturaleza verdadera, con nuestro núcleo espiritual.
       Sanarnos es re-establecer aquel vínculo."


lunes, 27 de junio de 2011

ATENCIÓN A LAS PANDILLAS ESCOLARES - LOS TALLERES DE CONCIENCIA Y SANACIÓN EMOCIONAL, UNA OPCIÓN VÁLIDA

        El problema de las pandillas escolares es un problema que debe ser abordado con mucha seriedad y con mucha paciencia.  Se trata de años de consolidación de las mismas.  En el caso concreto de la I.E.  "MELITÓN CARVAJAL", institución en la que laboro desde 1991, esto se ve con claridad.  Cuando llegué al colegio las pandillas ya existían y eran muy violentas, más de lo que hoy son.  Creo, y lo digo con tristeza, que ellas se mantendrán y seguirán cuando yo me vaya. 
        De todo esto puedo concluir que, si bien es cierto, es difícil que las eliminemos, por lo menos algo podemos hacer para frenarlas, contenerlas y evitar que sigan creciendo, pero para ello debemos asumir el problema como tal, aceptarlo y decidir hacer lo necesario, lo que este a nuestra mano.
        Tenemos algo a nuestro favor: muchos de los alumnos que se encuentran en las pandillas, asisten a clases y por lo mismo están dentro de nuestro sistema y podemos manejar la situación para bien de ellos y de la I.E.  Hace falta que tomemos la sartén por el mango y tomemos decisiones correctas, serias, ceñidas a la verdad.
        Decía que estoy en el colegio desde hace 20 años y algo más, y creo que desde que tuve conciencia de esta realidad trate de inmiscuirme en ella para poder responder desde mi fe a esta situación concreta. En 1998 (creo que fue en ese año o de repente en 1997) concreté este deseo de servir a la juventud inmersa en este problema y para ello organicé con el equipo de pastoral las llamadas Jornadas entre colegios.  Recuerdo que se invitó a los profesores de Religión de diferentes colegios con problemas de pandillaje para que fueran con sus alumnos y alumnas (fui al Labarthe, al Ricardo Palma, al Alfonso Ugarte, al Fanning, al Isabel la Católica, al República de Chile, etc.), pero solo fueron del Fanning y del Isabel la Católica.  Aún con todo desarrollamos las jornadas, pero lamentamos mucho la ausencia de los colegios de varones con los que nos hubiera gustado trabajar.
        Finalmente, desde el 2008 vengo participando en el taller de Conciencia y Sanación Emocional que se da en el penal de Lurigancho y desde el 2009 vengo desarrollando Talleres semejantes, pero adaptados a la realidad de los jóvenes, en el colegio.
        Creo firmemente en estos Talleres porque he visto a hombres totalmente en la delincuencia que gracias a ellos hoy son hombres de bien.  Es posible vivir distinto.  Y hoy, frente al serio problema de las pandillas escolares cada vez más violentas y poco respetuosos de la vida, creo que estos Talleres que comparto son válidos para responder a esta problemática Lo único que hace falta es que la I.E. asuma el problema y busque darle soluciones concretas.
        Esa es mi preocupación.

Dibujo hecho por un ex Carvajalino que muestra a dos alumnos "rivales" en actitud amistosa.  Toda una profecía.